Cámara Santa de la Catedral de Oviedo
La Cámara Santa es uno de los espacios más antiguos y emblemáticos de la Catedral de San Salvador de Oviedo. Construida en época de la monarquía asturiana, acabó convirtiéndose en el gran relicario de la Sancta Ovetensis y en uno de los lugares que explican la importancia religiosa de Oviedo durante la Edad Media.
En su interior se unen arquitectura prerrománica, escultura románica y algunas de las piezas más conocidas del tesoro catedralicio. La Cámara Santa forma parte de los Monumentos de Oviedo y del Reino de Asturias inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Interior de la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo. Foto: amateur photography by michel / Wikimedia Commons, CC BY 2.0.
Origen e historia de la Cámara Santa
Durante mucho tiempo se atribuyó la construcción de la Cámara Santa al reinado de Alfonso II el Casto. Las investigaciones arqueológicas más recientes sitúan su construcción en tiempos de Alfonso III (866-910), en la última etapa de la monarquía asturiana antes del traslado de la corte a León.
Su función inicial estuvo relacionada con un espacio de carácter martirial y funerario. Con el paso del tiempo quedó integrada en el conjunto de San Salvador y se convirtió en el lugar destinado a custodiar el tesoro y las reliquias que dieron fama a la Catedral de Oviedo.
Un edificio de dos plantas
La Cámara Santa presenta una estructura de dos niveles superpuestos. El inferior corresponde a la Cripta de Santa Leocadia y el superior a la capilla de San Miguel, donde se conserva el célebre conjunto escultórico románico.
Cripta de Santa Leocadia
El piso inferior corresponde a la Cripta de Santa Leocadia. Conserva su carácter funerario y constituye la parte baja de este singular edificio prerrománico.
Capilla de San Miguel
El nivel superior es la capilla de San Miguel, espacio que habitualmente identificamos con la Cámara Santa. Su estructura prerrománica fue transformada en el siglo XII, cuando la antigua cubierta de madera de la nave fue sustituida por una bóveda de cañón.
El Apostolado románico
La reforma del siglo XII incorporó una bóveda de cañón reforzada por arcos fajones. Los soportes de esta nueva cubierta dieron lugar a uno de los conjuntos escultóricos más destacados del románico español: el Apostolado de la Cámara Santa.
Los apóstoles aparecen dispuestos por parejas sobre los fustes de las columnas. El programa iconográfico los presenta simbólicamente como «columnas de la Iglesia». El conjunto se completaba con un Calvario situado sobre la puerta, del que se conservan las cabezas de Cristo, la Virgen y San Juan talladas en piedra.
Santiago el Mayor y San Juan Evangelista, Apostolado de la Cámara Santa. Foto: Jl FilpoC / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.
El tesoro y las reliquias de la Sancta Ovetensis
La fama de la Cámara Santa está inseparablemente unida al conjunto de reliquias y piezas de orfebrería conservadas por la Catedral. Durante siglos fueron uno de los principales motivos de peregrinación a Oviedo.
Entre las piezas más conocidas se encuentran el Arca Santa, el Santo Sudario, la Cruz de los Ángeles, la Cruz de la Victoria y la Caja de las Ágatas.
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La Caja de las Ágatas
La Caja de las Ágatas es un relicario donado a la Catedral en el año 910 por Fruela II y su esposa Nunilo. Su decoración combina láminas de oro, placas de ágata, piedras y esmaltes, y constituye una de las piezas más destacadas del tesoro medieval de la Catedral.
La destrucción de 1934 y su reconstrucción
En octubre de 1934, durante la revolución de Asturias, una voladura destruyó la Cámara Santa y derribó también una panda del claustro. Inmediatamente se iniciaron trabajos de desescombro y recuperación de elementos arquitectónicos, reliquias y joyas.
En esas primeras labores participaron el arquitecto Alejandro Ferrant y el historiador del arte Manuel Gómez-Moreno. La Cámara Santa fue reconstruida entre 1939 y 1942 por el arquitecto Luis Menéndez Pidal y el escultor asturiano Víctor Hevia.
La Cámara Santa y la peregrinación
La concentración de reliquias convirtió a Oviedo en un importante destino de peregrinación. Los peregrinos que se dirigían hacia Santiago podían acudir a San Salvador para venerar las reliquias de la Sancta Ovetensis.
Esta tradición quedó reflejada en el conocido dicho: «Quien va a Santiago y no al Salvador, visita al criado y deja al Señor».
La Catedral de Oviedo está además estrechamente vinculada al Camino Primitivo, la ruta jacobea que parte de la capital asturiana.


