La Torre Vieja de la Catedral de Oviedo
Junto a la Cámara Santa se levanta uno de los elementos más antiguos y singulares del conjunto de la Catedral de San Salvador de Oviedo: la llamada Torre Vieja o torre románica. Su aspecto actual permite reconocer dos grandes etapas constructivas: un cuerpo inferior de carácter defensivo, relacionado con la época de Alfonso III, y un campanario románico añadido a finales del siglo XI.
Torre Vieja de la Catedral de Oviedo. Fotografía: Zarateman / Wikimedia Commons. CC0 1.0.
Una de las construcciones más antiguas del conjunto catedralicio
La Torre Vieja es muy anterior a la gran fábrica gótica que hoy domina la imagen de la Catedral de Oviedo. Su parte inferior se vincula tradicionalmente con las obras defensivas realizadas durante el reinado de Alfonso III (866-910), en un momento en que Oviedo conservaba todavía una especial relevancia como centro político y religioso del reino asturiano.
Su proximidad a la Cámara Santa no es casual. La torre habría formado parte de un sistema de protección del sector en el que se custodiaban las reliquias y los objetos de especial valor vinculados a la sede ovetense.
El primitivo carácter defensivo
La parte inferior presenta una arquitectura muy cerrada y robusta, coherente con su función de protección. Los gruesos muros y la escasez de vanos contrastan claramente con el cuerpo superior, mucho más abierto.
La propia Catedral de Oviedo identifica este núcleo como una torre defensiva de época de Alfonso III, posiblemente relacionada con la fortificación de la ciudad impulsada por el monarca. Su situación inmediata junto a la Cámara Santa reforzaría la protección de uno de los lugares de mayor importancia religiosa del conjunto.
La transformación en campanario románico
A finales del siglo XI la construcción aumentó su altura mediante la incorporación de un nuevo cuerpo destinado a campanario. Esta ampliación románica cambió notablemente la imagen de la antigua torre defensiva y es la que explica buena parte de su aspecto actual.
El campanario se abre al exterior mediante vanos dobles en cada una de sus fachadas. Los arcos descansan sobre pequeñas columnas rematadas por capiteles esculpidos, introduciendo una decoración arquitectónica que contrasta con la sobriedad del cuerpo inferior.
¿Por qué se llama Torre Vieja?
La denominación permite distinguir este antiguo campanario de la gran torre gótica levantada en la fachada occidental de la Catedral durante los siglos XVI y posteriores. Durante siglos, antes de la construcción de aquella monumental torre, este sector románico desempeñó la función de campanario del templo.
La arquitectura del campanario
El cuerpo románico del campanario está organizado interiormente en dos alturas. Según la descripción de la propia Catedral, la inferior se cubre mediante una bóveda de arista, mientras que la superior utiliza una bóveda esquifada.
Exteriormente, la diferencia entre los dos momentos constructivos resulta especialmente interesante: la base mantiene el aspecto compacto propio de una estructura defensiva, mientras que la zona románica se hace más ligera mediante la apertura de los vanos del campanario.
Detalle de la Torre Vieja y de su campanario románico. Fotografía: Zarateman / Wikimedia Commons. CC0 1.0.
Los capiteles románicos
Uno de los detalles más interesantes de la Torre Vieja se encuentra en las columnillas de los vanos del campanario. Sus capiteles presentan una decoración que la Catedral de Oviedo relaciona estilísticamente con los capiteles del Panteón de San Isidoro de León.
Esta relación ayuda a situar artísticamente la ampliación de la torre dentro del románico del siglo XI y convierte al campanario en uno de los testimonios más tempranos de este estilo conservados en el conjunto catedralicio ovetense.
El reloj de sol de 1415
La Torre Vieja continuó formando parte activa de la vida de la Catedral durante los siglos posteriores. Una prueba especialmente curiosa es el reloj de sol colocado en su fachada sur en 1415.
Este elemento recuerda que la torre no debe contemplarse únicamente como una construcción de los siglos IX y XI: a lo largo del tiempo fue adaptándose a las necesidades del templo y acumulando testimonios de distintas etapas de su historia.
La Torre Vieja y la torre gótica
La silueta más conocida de la Catedral de Oviedo está dominada actualmente por la monumental torre de la fachada principal, construida muchos siglos después. Sin embargo, la Torre Vieja permite conocer una etapa muy anterior de la historia del templo.
Mientras la gran torre occidental responde fundamentalmente a la arquitectura gótica y renacentista, la Torre Vieja conserva en una misma construcción la memoria de la Oviedo altomedieval y de la posterior renovación románica de la Catedral.
Esta superposición de épocas convierte a la Torre Vieja en una pieza especialmente valiosa para comprender la evolución arquitectónica del conjunto de San Salvador.