Círculo Mercantil de Oviedo

El Círculo Mercantil de Oviedo fue una asociación privada vinculada a los comerciantes e industriales de la ciudad. Su monumental sede, levantada entre 1912 y 1917, constituye uno de los edificios más singulares del Oviedo burgués de comienzos del siglo XX.

Antiguo Círculo Mercantil de Oviedo, en Marqués de Santa Cruz

Antiguo Círculo Mercantil · Oviedo

Proyecto1912
ArquitectoJulio Galán Carvajal
Construcción1912-1917
EstiloEcléctico-modernista

La nueva sede del Círculo Mercantil

El Círculo Mercantil de Oviedo era una asociación privada vinculada a los comerciantes e industriales de la ciudad. Además de favorecer las relaciones profesionales entre sus socios, desarrollaba actividades recreativas, culturales y de formación.

Su primera sede se encontraba en la calle Uría. El crecimiento de la sociedad llevó a plantear un edificio propio que representara públicamente su importancia. En 1912 comenzó la construcción de la nueva sede en un solar situado en la esquina de las calles Marqués de Santa Cruz y Cabo Noval.

El proyecto fue encargado a Julio Galán Carvajal, que se había establecido en Oviedo en 1911 y ocupó el cargo de arquitecto municipal.

Arquitectura como representación: el edificio no se concibió únicamente como lugar de reunión. Su monumentalidad debía expresar el prestigio económico y social de la burguesía comercial e industrial ovetense.

Julio Galán Carvajal

Nacido en Avilés en 1875, Julio Galán Carvajal se tituló en la Escuela de Arquitectura de Madrid en 1900. Antes de establecerse en Oviedo desarrolló una importante etapa profesional en Galicia, especialmente en A Coruña, donde realizó destacados edificios modernistas.

En Oviedo proyectó, además del Círculo Mercantil, los Almacenes Masaveu, diversas viviendas de la calle Marqués de Santa Cruz, el antiguo Sanatorio Miñor y posteriormente la sede del Banco de España.

Su arquitectura evolucionó desde el eclecticismo y el modernismo hacia soluciones cada vez más geométricas, próximas posteriormente al art déco y al racionalismo.

Entre el eclecticismo y el modernismo

El Círculo Mercantil combina una composición monumental de inspiración francesa con una extraordinaria riqueza decorativa. La bibliografía especializada lo sitúa dentro de un eclecticismo de tradición beaux-artiana en el que aparecen numerosos elementos modernistas.

El edificio se organiza en dos fachadas, hacia Marqués de Santa Cruz y Cabo Noval, unidas por un destacado cuerpo de esquina. Este chaflán se convierte en el principal foco visual de la construcción y está coronado por una gran cúpula metálica.

Balcones volados, barandillas de hierro, columnas, pilares, guirnaldas, coronas de laurel y otros motivos escultóricos enriquecen las fachadas.

En qué fijarse: observe la esquina y mire hacia la cúpula. En las fachadas aparecen además medallones relacionados con Mercurio, dios clásico del comercio, una referencia directa a la actividad de la institución que encargó el edificio.

Un edificio pensado para la vida social

El inmueble tenía seis niveles contando sótano, entresuelo, planta principal, los pisos superiores y el espacio bajo cubierta. El sótano, el entresuelo y la planta principal estaban destinados fundamentalmente a las actividades del Círculo Mercantil.

La sociedad disponía de numerosos servicios para sus miembros. Entre ellos había salas de reunión y recreo, espacios de lectura y conversación, cantina, gimnasio, sala de esgrima, peluquería y barbería, además de las dependencias necesarias para el funcionamiento interno.

Los pisos superiores se destinaron a viviendas de alquiler con accesos independientes, una fórmula que permitía combinar la sede social con otros usos rentables del inmueble.

Una decoración interior excepcional

La construcción se prolongó durante casi cinco años. Julio Galán cuidó especialmente la decoración y el equipamiento interior, recurriendo a numerosos talleres y artesanos especializados.

Vidrieras, cerámicas, mobiliario, trabajos de madera, yeserías y otros elementos decorativos contribuían a crear unos espacios acordes con la función representativa del Círculo. La decoración interior constituye un importante testimonio de los gustos de la burguesía asturiana de comienzos del siglo XX.

Del Círculo Mercantil a la actividad bancaria

Con el paso del tiempo el edificio dejó de cumplir su función original como sede de la sociedad mercantil y pasó a estar ligado a la actividad bancaria. Durante décadas fue conocido en Oviedo como el edificio de Banesto, por haber albergado al Banco Español de Crédito.

A pesar de los cambios de uso, su imagen exterior se ha mantenido como una de las referencias arquitectónicas del entorno del Campo de San Francisco y de la plaza de la Escandalera.

Localización y visita

Dirección: Calle Marqués de Santa Cruz, 6 · 33007 Oviedo.

Situación: esquina con Cabo Noval, frente al Campo de San Francisco y muy próximo a la plaza de la Escandalera.

Visita: no funciona como monumento de visita turística regular. Las fachadas y la cúpula pueden contemplarse libremente desde Marqués de Santa Cruz y Cabo Noval.

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