Casa Camilo de Blas
La Casa Camilo de Blas, situada en la calle Jovellanos de Oviedo, combina el interés de la arquitectura burguesa de finales del siglo XIX con la historia de uno de los comercios más emblemáticos de la ciudad: la confitería Camilo de Blas, instalada aquí desde 1914 y vinculada al nacimiento del carbayón.
Casa Camilo de Blas · Calle Jovellanos · Oviedo
Una casa histórica de la calle Jovellanos
La Casa Camilo de Blas se encuentra en el número 7 de la calle Jovellanos, muy cerca del casco histórico y de la Catedral de Oviedo. El edificio está vinculado a la obra del arquitecto municipal Juan Miguel de la Guardia, protagonista fundamental de la transformación urbana de Oviedo entre finales del siglo XIX y comienzos del XX.
Su arquitectura forma parte del conjunto de viviendas burguesas que fueron renovando la imagen de la ciudad en aquellos años. Sin embargo, el inmueble es conocido sobre todo por conservar en su planta baja uno de los comercios históricos más emblemáticos de Oviedo: la confitería Camilo de Blas.
Juan Miguel de la Guardia
La Casa Camilo de Blas figura entre las obras atribuidas a Juan Miguel de la Guardia, arquitecto municipal de Oviedo desde 1882 hasta 1910. Su trabajo dejó una profunda huella en la ciudad y está relacionado con otros edificios que aparecen en esta ruta, como la Casa del Deán Payarinos y la Casa Conde.
La construcción responde al ambiente ecléctico de finales del siglo XIX, cuando la arquitectura residencial incorporaba una composición más monumental de las fachadas y una ornamentación destinada a reflejar el nuevo carácter burgués de la ciudad.
La llegada de Camilo de Blas a Oviedo
La historia de la confitería comenzó en León, donde Camilo de Blas Heras abrió un establecimiento en 1876. Décadas después, la familia extendió el negocio a Asturias.
En febrero de 1914, Camilo de Blas abrió para su hijo José una confitería en Oviedo, instalándola en la calle Jovellanos. El establecimiento continúa en ese mismo lugar y ha pasado por sucesivas generaciones de la familia.
El interior conserva elementos históricos del comercio, entre ellos el mostrador de mármol de Carrara y sus características columnas.
El nacimiento del carbayón
En 1924 nació en esta casa el dulce que terminaría convirtiéndose en uno de los símbolos gastronómicos de Oviedo. José de Blas y el maestro obrador José Gutiérrez elaboraron un pastel de hojaldre, almendra, yema y azúcar destinado a representar a la ciudad en la Feria de Muestras de Gijón.
El nuevo dulce recibió el nombre de carbayón, denominación popular de los ovetenses relacionada con el antiguo Carbayón de la calle Uría. Con el paso del tiempo, el pastel se convirtió en una de las especialidades más características de la repostería asturiana.
El incendio y la conservación del establecimiento
A finales de la década de 1920 la confitería sufrió un grave incendio. Tras el siniestro, el establecimiento fue restaurado conservando la fachada y numerosos elementos del comercio original.
La continuidad del negocio familiar y el mantenimiento de su imagen histórica explican que el local de Jovellanos sea hoy mucho más que una confitería: constituye una pieza destacada del patrimonio comercial de Oviedo.
Una confitería de cine
El carácter histórico del establecimiento también ha atraído al cine y la televisión. La confitería apareció en la película ¡Jo, papá!, dirigida por Jaime de Armiñán, y décadas después fue utilizada como escenario de Vicky Cristina Barcelona, de Woody Allen.
Estas apariciones contribuyeron a difundir fuera de Asturias la singular imagen del establecimiento de la calle Jovellanos.
Localización y visita
Dirección: Calle Jovellanos, 7 · 33003 Oviedo.
Situación: en el centro histórico, a pocos minutos a pie de la Catedral y de la calle Gascona.
Coordenadas: 43.36317, -5.84463.
Visita: la planta baja continúa ocupada por la confitería Camilo de Blas. Es, por tanto, uno de los edificios de esta ruta en los que es posible conocer también el histórico establecimiento comercial que le da nombre.