Casas del Cuitu
Las Casas del Cuitu forman uno de los conjuntos residenciales más singulares de Oviedo. Construidas entre 1913 y 1917 en la calle Uría, combinan modernismo y una exuberante influencia neobarroca.
Casas del Cuitu · Calle Uría · Oviedo
Una gran operación inmobiliaria en la calle Uría
Las Casas del Cuitu forman uno de los conjuntos residenciales más singulares de Oviedo. Se levantaron entre 1913 y 1917 por iniciativa del indiano José Álvarez Santullano, conocido como «el Cuitu», en unos terrenos situados entre las calles Uría e Independencia.
Los planos fueron firmados por el maestro de obras Ulpiano Muñoz Zapata. El conjunto está formado por cuatro casas y ocupa una superficie construida superior a los 8.000 metros cuadrados.
Su aparición supuso un cambio de escala en la calle Uría. En una zona donde todavía abundaban chalés y viviendas de menor altura, el Cuitu anticipaba el modelo de grandes edificios colectivos que acabaría imponiéndose durante las décadas siguientes.
Ulpiano Muñoz Zapata
Ulpiano Muñoz Zapata fue uno de los maestros de obras más activos de Asturias entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. Desarrolló una parte fundamental de su carrera en Oviedo, donde firmó centenares de proyectos entre 1887 y 1921.
Su arquitectura se caracteriza por un eclecticismo muy decorativo y por frecuentes aproximaciones al modernismo. Las Casas del Cuitu representan una de las obras más importantes de su trayectoria y uno de los ejemplos más reconocibles de esa tendencia cosmopolita.
Modernismo con influencia neobarroca
El edificio combina recursos modernistas con una poderosa influencia neobarroca. La fachada se caracteriza por una ornamentación muy abundante que contrasta con la mayor sobriedad de otros inmuebles de la calle Uría.
Miradores, balcones, ménsulas, jambas y elementos escultóricos crean una superficie de gran riqueza plástica. Algunas de las ménsulas adoptan formas humanas o mitológicas y parecen sostener visualmente los cuerpos salientes del edificio.
La combinación de volúmenes, huecos y decoración produce un marcado efecto vertical que acentúa todavía más la considerable altura del conjunto.
Cuatro casas y dos fachadas
Aunque desde Uría puede percibirse como un único gran inmueble, el conjunto está formado por cuatro casas. Sus fachadas principales se distribuyen entre los números 27 y 29 de la calle Uría y la calle Independencia.
Esta disposición permite comprender la verdadera dimensión de la operación inmobiliaria promovida por José Álvarez Santullano. El conjunto no se limita a una fachada monumental: ocupa una gran parcela que conecta dos importantes vías del ensanche ovetense.
¿De dónde procede el nombre «Cuitu»?
El nombre del edificio procede del apodo de su promotor, José Álvarez Santullano, conocido como «el Cuitu». Había hecho fortuna en América y emprendió en Oviedo esta ambiciosa operación inmobiliaria.
Tras atravesar dificultades económicas, la propiedad pasó al Banco Herrero, que mantuvo el inmueble durante varias décadas. El nombre popular, sin embargo, sobrevivió a todos los cambios de propietario y acabó identificando definitivamente al conjunto.
Protección y futuro del edificio
Las Casas del Cuitu forman parte del catálogo urbanístico de Oviedo y cuentan con protección integral singular. Su valor reside tanto en la arquitectura como en su importancia para comprender la transformación urbana de la calle Uría a comienzos del siglo XX.
En 2002 el conjunto fue adquirido por una sociedad inmobiliaria del Grupo Masaveu. La propia compañía destaca las Casas del Cuitu como uno de sus inmuebles más singulares, con 8.383 metros cuadrados construidos.
El edificio lleva años pendiente de una rehabilitación integral, circunstancia que no impide apreciar desde la vía pública una de las fachadas más espectaculares del Oviedo de comienzos del siglo XX.
Localización y visita
Dirección: Calle Uría, 27-29 · Oviedo.
Fachadas: calle Uría y calle Independencia.
Coordenadas: 43.36522, -5.85354.
Visita: no existe visita turística regular al interior. La fachada principal puede contemplarse libremente desde la calle Uría y merece la pena rodear el conjunto para observar también su desarrollo hacia Independencia.