Wamba
Es la más antigua del conjunto y la más conocida. Fue fundida para la torre románica y continúa en uso. Su sonido grave forma parte de la identidad sonora de la Catedral.
La torre gótica de la Catedral de San Salvador conserva un conjunto de siete campanas de distintas épocas. Entre ellas destaca la Wamba, fundida en 1219 y considerada la campana en activo más antigua de Europa. El conjunto conserva, además, buena parte de sus instalaciones históricas y constituye uno de los elementos más singulares de la Catedral de Oviedo.
La Wamba fue fundida en el año 1219 para la antigua torre románica. Tiene aproximadamente 130 centímetros de diámetro, 105 centímetros de altura y un peso estimado de 833 kilogramos.
Su importancia no se debe únicamente a su antigüedad. La Catedral de Oviedo la considera la campana en activo más antigua de Europa. Continúa formando parte de la vida litúrgica del templo y toca quince minutos antes de cada misa.
La campana conserva inscripciones medievales en latín y griego. Una de ellas recuerda que fue mandada fundir por el canónigo Pedro Pelayo Cabeza en honor del Santísimo Salvador.
El conjunto actual reúne campanas fundidas entre los siglos XIII y XIX. Cada una tuvo funciones diferentes dentro de la vida religiosa y cotidiana de la Catedral.
Es la más antigua del conjunto y la más conocida. Fue fundida para la torre románica y continúa en uso. Su sonido grave forma parte de la identidad sonora de la Catedral.
Es la mayor y más pesada de las campanas de la Catedral. Su inscripción recuerda algunas de las funciones tradicionales de las campanas: convocar al pueblo y al clero, llorar a los difuntos y solemnizar las fiestas.
Campana del siglo XVII que conserva su instalación histórica. Presenta una gran grieta que ha afectado a su sonoridad.
Fue fundida por José de Venero. Tradicionalmente servía para convocar diariamente al cabildo y anunciar el comienzo de los cultos. También ha estado asociada a los toques del reloj.
Una de las campanas menores del conjunto. Su inscripción invoca a Jesús, María y José y pide la intercesión de Santa Bárbara.
Campana de pequeñas dimensiones, fundida en el siglo XIX. Conserva una sencilla inscripción dedicada a Jesús, María y José.
La más reciente de las siete. Fue refundida por José de Sota en 1893 y presenta elementos decorativos religiosos junto a la marca del fundidor.
| Campana | Año | Diámetro | Peso aprox. |
|---|---|---|---|
| Wamba | 1219 | 130 cm | 833 kg |
| Santa Cruz | 1539 | 154 cm | 1.384 kg |
| Esquilón | 1678 | 94 cm | 481 kg |
| De Posar | 1817 | 78 cm | 275 kg |
| Santa Bárbara | 1818 | 66 cm | 166 kg |
| Timbal primero | 1830 | 54 cm | 91 kg |
| Timbal segundo | 1893 | 52 cm | 81 kg |
Las campanas no eran únicamente instrumentos litúrgicos. Durante siglos marcaron el ritmo de la vida de la ciudad: convocaban a los oficios religiosos, anunciaban celebraciones y funerales y podían advertir de acontecimientos extraordinarios.
El campanario conserva buena parte de sus instalaciones históricas. Los yugos y herrajes son, en numerosos casos, anteriores a las propias campanas. Hacia 1970 se realizó una electrificación básica mediante electromazos, procurando mantener las instalaciones originales.
En el mismo ámbito de la torre se encuentra la maquinaria histórica del reloj. La visita permite observar tanto el cuerpo de campanas como los mecanismos relacionados con la medición y señalización del tiempo.
Las campanas pueden contemplarse durante la visita guiada a la Torre Gótica. El recorrido se realiza en varias etapas y una de las paradas tiene lugar precisamente en el cuerpo de campanas.
La subida continúa hasta el cuerpo renacentista, desde donde se obtienen amplias vistas de Oviedo. La visita a la torre es independiente de la visita general al conjunto catedralicio.
Datos históricos y técnicos contrastados con información de la Catedral de Oviedo y fuentes eclesiásticas asturianas.