Casco Antiguo de Oviedo
El casco antiguo de Oviedo, conocido tradicionalmente como el Antiguo, conserva el trazado y buena parte del ambiente de la ciudad histórica. En torno a la Catedral se suceden plazas, palacios, monasterios, iglesias y calles peatonales que permiten recorrer a pie siglos de historia de la capital asturiana.
Casco antiguo de Oviedo
El núcleo histórico se corresponde en gran medida con la antigua ciudad medieval encerrada por la muralla. Todavía pueden verse restos de aquella cerca defensiva en distintos puntos del centro. El paseo permite enlazar el entorno de la Catedral con Cimadevilla, la plaza de la Constitución, el Fontán, Trascorrales, la plaza del Paraguas y el conjunto formado por San Vicente y San Pelayo.
Un paseo por el casco antiguo
La siguiente ruta propone un recorrido continuo por algunos de los espacios más representativos del Oviedo histórico. Puede hacerse en sentido inverso o dividirse en varias visitas.
Plaza de la Catedral
El recorrido comienza ante la Catedral de San Salvador, centro monumental y espiritual del Oviedo histórico. En la plaza se encuentran también la escultura de La Regenta y algunos de los edificios más representativos del casco antiguo. Muy cerca están San Tirso el Real y el Palacio de la Rúa.
Catedral de San Salvador · Plaza de Alfonso II el Casto
Corrada del Obispo
Junto a la Catedral se abre uno de los rincones monumentales más característicos del centro histórico. La Corrada del Obispo conserva una atmósfera recogida y permite continuar hacia la calle San Vicente, uno de los espacios esenciales para comprender los orígenes de Oviedo.
San Vicente y San Pelayo
En este sector se encuentran el antiguo Monasterio de San Vicente, hoy estrechamente ligado al Museo Arqueológico de Asturias, y el Monasterio de San Pelayo. Es una de las zonas que mejor recuerda el carácter religioso y monástico del Oviedo medieval.
Muralla medieval y calle Paraíso
Desde San Vicente puede continuarse hacia la calle Paraíso, donde se conservan algunos de los restos más visibles de la antigua muralla medieval. Estos vestigios ayudan a imaginar las dimensiones de la ciudad histórica y el límite del recinto urbano durante siglos.
Plaza del Paraguas, calle Mon y Trascorrales
De regreso hacia el corazón del Antiguo aparecen algunas de sus calles y plazas más características. La plaza del Paraguas, la calle Mon, Santa Ana y la plaza de Trascorrales forman un entramado de espacios peatonales, pequeñas fachadas, establecimientos y rincones que invitan a apartarse del itinerario principal.
Cimadevilla
La calle Cimadevilla fue durante siglos una de las principales vías de la ciudad. Conduce directamente desde el entorno de la Catedral hasta la plaza de la Constitución y conserva en su trazado la memoria del antiguo acceso meridional al recinto amurallado.
Plaza de la Constitución
El gran protagonista de la plaza es el Ayuntamiento de Oviedo. Su cuerpo central se levanta sobre el lugar de la antigua puerta de Cimadevilla. En uno de los laterales se encuentra la iglesia de San Isidoro el Real.
El Fontán y Daoíz y Velarde
A pocos pasos se encuentra la plaza del Fontán, uno de los espacios más populares de Oviedo, estrechamente relacionado con la tradición comercial y hostelera de la ciudad. El paseo continúa por la plaza de Daoíz y Velarde, donde se encuentra el Palacio del Duque del Parque.
Plaza del Fontán
Si tienes poco tiempo
Si solo dispones de una hora para conocer el casco antiguo, estos son algunos de los lugares que permiten obtener una visión rápida del centro histórico.
Más allá del recinto medieval
El paseo puede prolongarse fácilmente hacia otros lugares del centro. Desde el entorno de San Vicente se llega en pocos minutos a Gascona, conocida por su concentración de sidrerías. Desde el Fontán, por su parte, puede continuarse hacia el Campo de San Francisco y la zona comercial.
Mapa del casco antiguo de Oviedo
El mapa permite localizar el núcleo del recorrido. Puedes ampliarlo, desplazarte por él y utilizarlo como referencia mientras paseas por el centro histórico.
Consejos para recorrer el casco antiguo
Tiempo: unas dos horas permiten realizar el paseo exterior con tranquilidad. Si quieres entrar en la Catedral, la Cámara Santa, el Museo de Bellas Artes o el Museo Arqueológico, es preferible reservar al menos media jornada.
A pie: es la mejor forma de conocer esta parte de Oviedo. La mayor parte del itinerario discurre por calles peatonales o de tráfico muy limitado.
Calzado: conviene utilizar calzado cómodo, especialmente para caminar por las calles empedradas y recorrer sin prisas las plazas y callejuelas.
Con lluvia: Oviedo puede recorrerse también en días lluviosos, combinando el paseo con visitas a la Catedral y a los museos del centro histórico.