La Jirafa
El edificio que cambió el perfil urbano de Oviedo en los años cincuenta.
La Jirafa · Oviedo
El primer gran rascacielos de Oviedo
La Jirafa es uno de los edificios más reconocibles de Oviedo. Su torre irrumpió en el perfil de una ciudad que hasta entonces mantenía una escala mucho más homogénea y fue considerada en su época el primer gran rascacielos ovetense.
El proyecto definitivo data de 1952 y fue obra de Carlos Sidro, Gabriel de la Torriente, Fernando Cavanilles y Joaquín Suárez. El Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias la incluye entre los edificios destacados de la arquitectura moderna de la ciudad.
Del mercado del Progreso a La Jirafa
El solar había estado ocupado por el mercado del Progreso, levantado a finales del siglo XIX. La idea de construir en esta zona un gran inmueble de carácter representativo comenzó a plantearse ya en 1931.
El 23 de febrero de 1944 el Ayuntamiento convocó un concurso para construir un hotel de primera categoría en la calle Pelayo. El proceso se prolongó durante años hasta desembocar en el proyecto de 1952.
La propuesta final fue mucho más ambiciosa que un simple hotel: el conjunto debía reunir diferentes usos y convertirse en una pieza importante de la modernización del centro urbano.
Cuatro arquitectos para un edificio complejo
En el proyecto participaron Carlos Sidro, Gabriel de la Torriente, Fernando Cavanilles y Joaquín Suárez. La presencia de varios arquitectos estaba relacionada con la complejidad del programa y con la participación de distintas instituciones.
Correos necesitaba una nueva central para Oviedo y viviendas para funcionarios, mientras que otra parte del proyecto contemplaba el hotel y otros usos. El resultado fue un gran edificio multifuncional que integraba Correos, viviendas, oficinas, locales comerciales y espacios hoteleros.
Una torre en una parcela difícil
La planta se adapta a una manzana de geometría irregular y a la confluencia de varias calles. La torre se sitúa en uno de sus extremos y concentra la mayor altura del conjunto.
Su posición fue cuidadosamente estudiada para evitar que la nueva construcción ocultase o perjudicase en exceso la perspectiva del cercano Teatro Campoamor. El cuerpo bajo se integra en la manzana mientras la torre emerge claramente por encima de él.
¿Por qué se llama La Jirafa?
El nombre no formaba parte inicialmente del proyecto. Fueron los propios ovetenses quienes comenzaron a llamar al edificio «La Jirafa» por la extraordinaria esbeltez de su torre, que parecía elevar un largo cuello sobre las construcciones vecinas.
El apodo tuvo tanto éxito que terminó identificando al inmueble de forma permanente y hoy resulta difícil imaginarlo con otra denominación.
Entre clasicismo y modernidad
La Jirafa pertenece a la arquitectura moderna de los años cincuenta, aunque su lenguaje no renuncia completamente a cierta monumentalidad clásica. El resultado es una construcción sobria, de fuerte presencia urbana y alejada tanto del historicismo anterior como del racionalismo más radical de los años treinta.
Se ha señalado en diversas ocasiones una posible relación formal con el Palazzo del Banco di Roma de Milán, especialmente por la solución de la torre y la forma de resolver una parcela urbana compleja. Esta comparación debe entenderse como una semejanza o posible influencia, no como una filiación documentalmente demostrada.
Hotel, Correos, oficinas y viviendas
El edificio fue concebido como un conjunto de usos mixtos. Durante años albergó el Hotel La Jirafa y mantuvo simultáneamente dependencias de Correos, oficinas, comercios y viviendas.
Esta mezcla de funciones fue uno de los aspectos más modernos del proyecto. Frente al edificio institucional de uso único, La Jirafa se planteó como una pequeña pieza de ciudad en vertical.
La rehabilitación Jirafa Élite
A comienzos del siglo XXI el conjunto fue sometido a una profunda rehabilitación. El proyecto, conocido como Jirafa Élite, conservó la estructura general y la imagen exterior del edificio mientras transformaba buena parte de los antiguos usos.
La rehabilitación se completó en 2005 y la antigua zona hotelera pasó a destinarse principalmente a viviendas y oficinas. Correos continuó ocupando parte del inmueble, manteniendo así una de las funciones para las que había sido proyectado medio siglo antes.
Una obra reconocida de la arquitectura moderna
La Jirafa figura en el inventario de patrimonio arquitectónico del Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias, que fecha el proyecto en 1952 y recomienda especialmente la contemplación de su exterior.
Su importancia no depende únicamente de la altura. Representa el momento en que Oviedo comenzó a asumir una nueva escala urbana y una arquitectura vinculada a la modernidad de los años cincuenta.
Localización y visita
Situación: entre las calles Pelayo, Posada Herrera y el entorno de Palacio Valdés · Oviedo.
Coordenadas: 43.363418, -5.848163.
Uso actual: viviendas, oficinas, locales y dependencias de Correos.
Visita: no dispone de visita monumental regular. Su arquitectura exterior puede contemplarse libremente desde las calles que rodean la manzana.
Mejor perspectiva: desde el entorno del Teatro Campoamor y la calle Pelayo se aprecia especialmente bien la altura y esbeltez de la torre.