Teatro Campoamor
El Teatro Campoamor de Oviedo, inaugurado en 1892, es el principal teatro histórico de la ciudad y uno de sus grandes símbolos culturales. Su escenario está estrechamente ligado a la ópera y acoge cada año la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias.
Teatro Campoamor · Oviedo
El nuevo teatro de la ciudad burguesa
En la segunda mitad del siglo XIX, el crecimiento de Oviedo y el desarrollo de una nueva burguesía hicieron necesario un teatro más moderno que sustituyera a la antigua Casa de Comedias del Fontán. La iniciativa municipal para construirlo comenzó a tomar forma en 1876.
El nuevo edificio se levantó en terrenos que habían pertenecido al convento de Santa Clara, en una zona muy próxima a la recién desarrollada calle Uría. El proyecto fue obra de los arquitectos José López Salaberry y Siro Borrajo Montenegro, mientras que la dirección de las obras estuvo vinculada al arquitecto municipal Juan Miguel de la Guardia.
La inauguración de 1892
El Teatro Campoamor fue inaugurado el 17 de septiembre de 1892. Para la apertura se eligió la ópera Los hugonotes, de Giacomo Meyerbeer, una gran obra en cinco actos que permitía mostrar las posibilidades escénicas del nuevo coliseo.
Desde sus primeros años, el Campoamor se convirtió en el principal escenario de Oviedo para la ópera, el teatro y la zarzuela, además de acoger conciertos y, desde 1919, proyecciones cinematográficas.
¿Por qué se llama Campoamor?
Durante varios años el edificio fue conocido simplemente como el «Nuevo Teatro». El 10 de mayo de 1890, el escritor Leopoldo Alas «Clarín», entonces concejal del Ayuntamiento de Oviedo, propuso que llevara el apellido del poeta asturiano Ramón de Campoamor.
La propuesta fue aceptada por unanimidad y el teatro quedó definitivamente ligado al nombre del escritor nacido en Navia.
Arquitectura del Campoamor
La fachada presenta un lenguaje de inspiración clasicista, sobrio y monumental, adecuado al carácter representativo que debía tener el principal teatro de la ciudad. El acceso se organiza mediante una sucesión de arcos en la planta baja.
En el interior, la sala adopta la tradicional forma de herradura propia de los teatros de ópera europeos. Palcos y distintos niveles de localidades rodean el patio de butacas, orientando la atención hacia el escenario.
La destrucción de 1934
El Teatro Campoamor sufrió graves daños durante la Revolución de Octubre de 1934. El interior quedó prácticamente destruido y el edificio dejó de funcionar como teatro.
La posterior Guerra Civil retrasó su recuperación. La reconstrucción se prolongó durante los años siguientes y el Campoamor pudo finalmente reabrir sus puertas en 1948, iniciando una nueva etapa de su historia.
La reapertura y la Ópera de Oviedo
La reapertura del teatro en 1948 coincidió con el comienzo de una nueva etapa operística en la ciudad. Desde entonces, el Campoamor ha mantenido una estrecha vinculación con la temporada de Ópera de Oviedo.
El edificio ha experimentado posteriormente varias intervenciones para adaptarse a las nuevas exigencias técnicas. Una importante rehabilitación se desarrolló durante la década de 1980 y el teatro volvió a inaugurarse el 6 de septiembre de 1986. A finales de los años noventa se realizaron nuevas obras en el escenario, el foso de orquesta y las dependencias técnicas.
Los Premios Princesa de Asturias
El Teatro Campoamor es conocido internacionalmente por acoger la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias. Cada otoño, el escenario del teatro reúne a los galardonados en las distintas categorías de los premios.
Esta ceremonia, junto con la actividad operística, teatral, musical y de zarzuela desarrollada durante todo el año, ha convertido al Campoamor en uno de los grandes símbolos culturales de Oviedo.
Localización y visita
Dirección: Calle Pelayo · 33002 Oviedo.
Situación: en pleno centro de Oviedo, entre la calle Uría, la plaza de la Escandalera y la plaza del Carbayón.
Uso actual: teatro municipal con programación de ópera, zarzuela, teatro, música y otros espectáculos. El acceso ordinario al interior está ligado a representaciones, actividades y visitas que puedan programarse.